A todos nos ha sucedido alguna vez.

La repentina y no muy agradable sensación de saber que al ir manejando te das cuenta de que estas perdido. Si viviéramos en los tiempos de antes, solo hubiéramos tenido dos opciones: detenernos para preguntar por el rumbo correcto, o sacar un mapa y volver a encontrar nuestro camino. Hoy en día y gracias a la tecnología casi todos tenemos acceso a sistemas de navegación, ya sea en nuestros teléfonos, tabletas o en nuestros automóviles. Esos sistemas tienen la capacidad de acercarse tanto a donde estás para mostrarte donde te encuentras (Zoom In + ), para ubicarte muchas veces tienes que alejarte (Zoom Out -) para que la pantalla te deje ver puntos de referencia, como edificios, monumentos o avenidas grandes a tu alrededor, y poder así orientarte y reubicarte mejor.

Algo similar nos puede suceder a los que servimos en ministerios de alabanza en nuestras congregaciones. Semana a semana nuestro enfoque es guiar a nuestra iglesia local en himnos de alabanza y en canticos de gratitud y adoración que para hacerlo bien es necesario acercarnos a nuestra gente, nuestro entorno, nuestros lideres, para ser relevantes a lo que entendemos que Dios esta haciendo en nuestro medio. Pero si nuestro enfoque es solo ese, corremos el riesgo de perder la perspectiva eterna de nuestro llamado y proposito como adoradores de Dios. Es alli donde es saludable hacer Zoom Out como en el sistema de navegación para volver a enfocarnos en esos puntos de referencia indicados en la Palabra de Dios y asegurarnos que nuestra adoracion a Dios en la iglesia local constantemente se reubicada y esta siempre orientada hacia la voluntad de Dios.

He encontrado que estas 5 palabras son buenos puntos de referencia que nos ayudan a ubicarnos para nunca perder la perspectiva eterna de aquello que es esencial cuando se trata de adorar a Dios.

REVELACION

“En el principio Dios…” (Gen. 1:1)
Asi como la historia de la creación narrada en las Escrituras comienza con Dios, de la misma manera adorar a Dios siempre comienza con Dios mismo. La adoracion siempre comienza con Dios revelando su gloria, su santidad, su Nombre, su caracter, sus propositos.

El profesor Dan Block en su libro For The Glory Of God menciona que adorar es un “acto de sumisión reverente delante del Dios Soberano en respuesta a la amorosa revelación de si mismo.

Dios se ha revelado a los hombres en la persona de Cristo Jesús. El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos Su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. (Juan 1:14) Conocer a Jesús es conocer el caracter de Dios y sus propósitos de redención, ese siempre debe ser nuestro primer punto de referencia al venir a adorarle.

Cuando planeamos los elementos de un servicio de adoración antes de preguntarnos: ¿Que canción es una de las favoritas de la congregacion y hace tiempo no cantamos? o ¿Cual es la manera mas creativa de presentar este mensaje de la Biblia? Nuestra primera pregunta debe ser: ¿Como va a ser honrado, proclamado y exaltado el caracter de Dios, su gloria y sus propositos de redencion en este servicio?

RELACION

Nuestro Dios no nos creó para gobernar sobre nosotros solamente por la fuerza y demandar arbitriaramente que le rindamos adoración. La Palabra es clara cuando nos muestra que Dios nos creo para vivir en comunión con El. Su voluntad siempre ha sido estar en relación con Su creación.

El pueblo que Yo he formado para Mí Proclamará Mi alabanza. (Isaías 43:21)

Ahora pues, si en verdad escuchan Mi voz y guardan Mi pacto, serán Mi especial tesoro entre todos los pueblos, porque Mía es toda la tierra. Ustedes serán para Mí un reino de sacerdotes y una nación santa. (Éxodo 19:5-6)

David Peterson en su libro Engaging with God lo describe asi: “La adoración del Único Dios viviente es esencialmente entrar en relación con El, bajo los términos que El mismo ha propuesto y solo de la manera que El mismo hace posible”. Jesus mismo, cuando llamó a sus discipulos antes que darles un ministerio a desempeñar en el reino, les llamó para que estuvieran con El.  “Designó a doce, para que estuvieran con El y para enviarlos a predicar, y para que tuvieran autoridad de expulsar demonios. (Marcos 3:14-15)

Cuando nos reunimos como pueblo de Dios para exaltar su gloria y proclamar su Evangelio, no lo hacemos como quienes se presentan para cumplir con una serie de ritos y costumbres religiosas frias e indiferentes a nuestros afectos y desconecatdas de una realidad eterna. Nos reunimos para reconocer y recordar que si el Ser mas valioso del universo nos ha creado para vivir en comunion con El, eso toma prioridad por sobre todas las cosas, y si hay algo que ha dañado esta realción entre el Creador y Su creación, es imperativo que en nuestros tiempos de alabanza siempre se anuncie la manera de restaurar esa relación.

REDENCION

Dios nos ha creado para adorarle y estar en relación con El, pero ninguno podemos adorarle hasta que no arreglemos nuestra relación con El. La Biblia enseña que nuestro pecado ha dañado nuestra relación con Dios, de hecho la ha truncado, privandonos de Su comunión. Solamente una reconciliacion nos puede traer de vuelta a estar en relacion con Dios y esta reconciliación solo se puede dar a la manera de Dios.

Y todo esto procede de Dios, quien nos reconcilió con El mismo por medio de Cristo.” 2 Corintios 5:18 Entonces, hermanos, puesto que tenemos confianza para entrar al Lugar Santísimo por la sangre de Jesús.” Hebreos 10:19

Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante El [Jesús], sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan Su nombre. Hebreos 13:9

Según Robert Rayburn, en O Come Let Us Worship: “Adoración es la actividad de la nueva vida del creyente en la cual al reconocer que la plenitud de Dios ha sido revelada en la persona de Cristo Jesús y en sus poderosos actos de redención, busca por el poder del Espiritu Santo entregar al Dios Vivo la gloria, honra y sumisión debidas.”

No es posible concebir un servicio de adoración donde personas que no son creyentes en Cristo, salen de alli pensando sinceramente que adoraron verdaderamente a Dios. La invitacióna a venir a adorar siempre esta alli para todos, pero debemos de ser claros y con sabiduria, tacto y gracia ser enfaticos en que no podemos adorar a Dios, a menos que confesemos primeramente arrepentimeinto y fe en Cristo. El mensaje de redención debe de ser central en nuestros tiempos congregacionales de alabanza porque no hay manera de presentarnos delante de Dios para adorarle sino lo hacemos atravez de nuestro Redentor y Mediador Cristo Jesus.

RESPUESTA

La mayoria de las veces, cuando hablamos de adoración nos enfocamos mas en este punto de referencia que en cualquier otro, y es aqui donde comienzan los debates y las discusiones, porque al concentrarnos solamente en nuestra respuesta, corremos el riesgo de que sean estilos, gustos, preferencias, costumbres o tradiciones en donde basamos nuestras convicciones y no en como la escritura nos llama a responder.

En su libro Worship by the book D. A. Carson define la adoración como “la respuesta apropiada de todos los seres morales ante Dios, dando todo el honor y la gloria a su Dios-Creador precisamente porque Él es deleitosamente digno” por su parte Warren Weirsbe menciona que “adoracion es la respuesta del creyente con todo lo que son -mente, emociones, voluntad, cuerpo- a lo que Dios es, dice y hace.”

En las escrituras vemos que esta respuesta es el resultado natural de haber sido redimidos por la gracia y misericordia de nuestro Dios: Por tanto, hermanos, les ruego por las misericordias de Dios que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es el culto racional de ustedes. Romanos 12:1. A la luz de este versiculo entendemos que toda nuestra vida es ahora una ofrenda viva de alabanza y gratitud a Dios por medio de Cristo. Adoramos a Dios cuando buscamos su rostro a solas en nuestro tiempo devocional y tambien adoramos cuando nos reunimos como pueblo de Dios para exaltarle. Adoramos a Dios cuando salimos a pasear con nuestra familia al parque y tambien adoramos cuando trabajamos con responsabilidad y excelencia en nuestros respectivos empleos.

Jesus dijo que el Padre busca adoradores que adoren en espiritu y en verdad. Si nuestra adoración brota de un espíritu que ha sido regenrado y santificado por el Espiritu de Dios y se mantiene anclada en la verdad revelada de la palabra de Dios, podemos confiar que nuestra respuesta es en espiritu y verdad y por encima de estilos, gustos o preferencias personales.

REINO

En este ultimo punto de referencia es importante recalcar que asi como nuestra adoración a Dios no comienza en nosotros mismo, tampoco termina en nosotros mismos. Aunque somos inmensamente bendecidos cuando adoramos a Dios, su bendición hacia nosotros, no es para que se quede en nosotros es para que seamos bendición a otros.

El obispo ingles William Temple formuló una de las definiciones de adoración mas usadas en los ultimos tiempos: Adorar es el despertar la conciencia ante la santidad de Dios, para alimentar la mente con la verdad de Dios, para purificar la imaginación con la belleza de Dios, para abrir el corazón al amor de Dios, y para dedicar la voluntad al propósito de Dios.  Es importante que todos aquellos que dirigen tiempos de alabanza congregacional tengan en mente que adorar a Dios no termina cuando dejamos de cantar o cuando nos bajamos de la plataforma, el proposito de Dios es que su evangelio sea predicado en todo lugar y que hagamos discipulos en todas las naciones.

Debemos anhelar que nuestras iglesias locales tengan la profunda conviccion de que extender el reino de Dios al proclamar su evangelio de salvación es tambien parte importante de nuestra adoración a Dios.

La preocupación de muchas iglesias hoy en dia es el de tratar de mantenerse relevantes ante una cultura de cambio constante. Bien dijo el filosofo frances Simone Wail que para ser relevantes siempre, hay que decir cosas que son eternas.  Si nosotros mantenemos estos 5 puntos de referencia eternos en la mira cada vez que planeamos o preparamos servicios congregacionales de adoración nos ayudará a que nuestros servicios estén centrados en Dios y la revelación de Su gloria, Su deseo de relacionarse y Su provisión de redención. Y podremos entonces responder propiamente y proclamaremos el reino de Dios a toda criatura para la gloria de Dios.